
Llegamos desde Roma, en un viejo tren. La noche caía acompañada de un viento gélido, con las primeras luces y el sol escondiendose en el valle, llegamos a Campobasso, despues de tres interminables horas. El primer vistazo desde la estación, puede velar toda la belleza que esta pequeña ciudad esconde, mas los trámites de un viaje y el cansancio, sólo albergan el ansia de llegar a puerto, soltar los bultos y desplomarse en la primera cama.
Campobasso está construido en una pequeña colina, sus escarpadas callejuelas conducen a un pequeño minarete de observación frente a la iglesia de San Bartolomeo, el camino que de allí surge, lleva al viejo pero bien conservado Castillo de Monforte, que domina el valle contiguo y sus vistas desde el siglo XVI. El último tramo que dista desde la iglesia hasta el propio castillo, está flanqueado por árboles, que antaño fueron soldados caídos uno a uno y homenajeados con cientos de años de vida, haciendo dificil no tener la sensación de que todo, alli, está intacto y alberga un sentido perteneciente al pasado, presente ahora en cada roca y cada camino.


Vaya tu,que lugar mas cojonudo a elegido tu chica, la foto pinta de puta madre y con eso me imagino que el pueblecito-media ciudad.
La semana bien. no?
Slitbye
La semana de puta madre, ya te enseñaré más foticos.
El pueblecito es la caña, es para visitarlo, la verdad es que todo el sur de italia está plagado de pueblos medievales, es impresionante. Nos vemos, y a ver si me recomiendas algo de broadcast, que se echa en falta el oso tube. Ciao ragazzo.